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La Constitución vaciada por la Robolución BoliCubana ////// Venezuela Disfuncional del siglo XXI //////

De tontos, la trampa del político y los controles de cambio (o desear una cosa no la hace realidad)

Por: Larry Email

La siguiente es la traducción del artículo Of fools, the Politician’s Trap and exchange controls or wishing will not make it so, publicado originalmente en The Devil’s Excrement el 24 de enero de 2007. Traducción hecha con permiso del autor. Expreciones entre corchetes ‘[]’ fueron agregadas por mí y son de mi entera responsabilidad.

Los políticos ciertamente son de otra especie. Pueden mentir, pretender ser estúpidos, ser estúpidos al igual que cínicos y mantener la cara en alto y hasta sonriente durante todo el proceso. Esto es aplicable a todos los políticos venezolanos, de la Cuarta y de la Quinta República, esto no es algo nuevo, ni exclusicvo al gobierno de Chávez, pero el espectáculo de los últimos días respecto al mercado paralelo y el control de cambio es definitivamente uno de los más patéticos que yo haya visto

La primera cosa que es impresionante sobre los políticos —y repito, esto se aplica a los del pasado, así como a los del presente— es la inocencia de creer que si existe un problema, uno simpleente legisla y este mágicamente desaparecerá. Venezuela ha tenido por años un sistema judicial que en su mayor parte es inoperante y corrupto. A pesar de esto, el énfasis de los políticos en Venezuela ha estado siempre en crear nuevas leyes, que en hacerlas cumplir. Usted simplemente puede ir a cualquier semáforo en las calles de Caracas y observar cuán irrelevantes pueden ser las leyes, tanto para las autoridades, como para los ciudadanos.

Pero un mejor ejemplo es el de la corrupción. Venezuela tiene una de las leyes anticorrupción más estrictas y modernas en el mundo, la Ley de Salvaguarda del Patrimonio Público, la cual fue aprobada a principio de los años ’80. A pesar de esto y del hecho que siempre han habido enormes niveles de corrupción y que la corrupción es rampante hoy en día, sólo una persona en la historia ha sido encarcelada bajo esta ley y el tipo fue liberado.

En febrero de 2003, el gobierno impuso un control de cambio en Venezuela. Los controles de cambio siempre han resultado un caso perdido para los gobiernos venezolanos y latinoamericanos, debido a la falta de disciplina en el gasto, así como por las múltiples distorsiones que estos causan. Los controles de cambio pueden ser herramientas de corto plazo, pero muy raramente han sido usado de esta forma en Latinoamérica y ciertamente jamás en Venezuela. De hecho, todos y cada uno de los controles de cambio impuestos en Venezuela duraron demasiado y terminaron malamente y el actual no parece ser diferente en lo absoluto, ya que han surgido distorsiones y, en este momento, es por mucho el control de cambio de más larga duración en la historia del país.

Para emepezar, cuando el gobierno impuso el control de cambio en febrero de 2003, todo lo que hizo fue limitar el acceso a las divisas del gobierno. Mientras prohibía las operaciones con moneda extranjera, no había ninguna legislación que efectivamente las prohibiera, por tanto, se le prohibía, pero si usted lo hacía, no había ningún castigo.

Pero adicionalmente, los decretos no prohibían, ni podían prohibir, ciertos tipos de transacciones, tales como la conversión de acciones de empresas locales en sus equivalentes extranjeras, creando así lo que era esencialmente un mecanismo para sacar el dinero o traerlo de vuelta. Una segunda posibilidad era hacer una “permuta”, simplemente comprando un bono del gobierno en bolívares y cambiándolo por uno en dólares, de nuevo convirtiendo así de una moneda a la otra.

Poco después que el control de cambio fuera impuesto, el gobierno introdujo una ley en la Asamblea Nacional en abril de 2003, para declarar ilegales ciertas operaciones con moneda extranjera, pero curiosamente, la ley no fue aprobada sino hasta octubre de 2005 y de todas formas permitía las operaciones de conversión de acciones y de permuta de bonos, al decir que los bienes valores transados en el mercado de capitales estaban exentos de las provisiones de la ley.

Al mismo tiempo, se desarrolló un mercado paralelo legal para las transacciones con divisas, que usaba las conversiones de acciones y las permútas de bonos. A medida que este mercado se hizo más organizado, los volúmenes empezaron a expandirse. Ya que el flujo neto de divisas es hacia afuera, la presión sobre la tasa de cabio en el mercado paralelo se hizo más intensa y el valor del dólar en este mercado paralelo se incrementó. En ese punto, algún inteligente asesor de Wall Street le sugirió al gobierno (¡sí, el gobierno los usa!) en julio de 2004 que una forma de reducir esta presión sería emitir un Bono Soberano venezolano en dólares, pero vendérselo a los inversionistas locales en Bolívares, como una forma legal y por una sola vez de sacar dinero a una tasa más barata que la del mercado paralelo.

¡Y funcionó! Funcionó tan bien, que el gobierno hizo lo mismo muchas veces, aflojando la presión sobre el mercado paralelo y manteniendo baja esa segunda tasa de cambio. Básicamente, estas emisiones eliminaban o “esterilizaban” liquidez monetaria, por lo que habían menos bolívares con que comprar dólares.

Entonces fue creado por ley el Fondo de Desarrollo FONDEN, al que se le dio parte de las reservas internacionales, con el mandato que sólo podría gastarlas en divisas (no en bolívares). Otro pana inteligente [del gobierno] sugirió que FONDEN podía comprar bonos a Argentina —que no podía colocarlos directamente en los mercados internacionales— y vendérselos a los bancos locales [en bolívares], los cuales luego venderían los dólares [obtenidos de la venta de los bonos en el exterior] en el mercado paralelo local. Esto logró tres cosas de una sola vez: ayudó políticamente al gobierno argentino (¡bien por Chávez!), permitió a FONDEN obtener bolívares sin violar la ley y, finalmente, proporcionó dólares al mercado paralelo. De esta manera, el gobierno estab interviniendo directaente en el mercado paralelo para mantener baja la tasa de cambio.

Pero había una cuarta razón para poner la cosa interesante: se convirtió en un chanchullo en el que sólo ciertas instituciones “amigables” y agradecidas podían obtener los bonos, con ambas partes haciendo su agosto. Extraordinariamente, excepto por Tal Cual o aquí, usted leía bastante poco en los medios de comunicación sobre este inmenso foco de corrupción.

El gobierno vendió de esta forma unos 3,6 millardos de dólares en bonos argentinos en el mercado paralelo y luego salió con otro esquema usando notas estructuradas [el llamado Bono del Sur] que perseguía prácticamente los mismos objetivos.

El problema es que 2006 era un año electoral, el gobierno se negó a devaluar el bolívar y gastó como loco para mantener su popularidad. Así, la liquidez monetaria creció más de 70% durante el 2006, mientras las reservas internacionales apenas crecieron un 16%, creando una presión extraordinaria en el mercado paralelo, el cual predije que subiría, ¡sólo para arriba!. Mientras el dólar paralelo estaba a 2.700 Bs en agosto, dio un salto hasta los 3.000 Bs en noviembre, 3.400 Bs en navidad y actualmente está alrededor de los 4.100 Bs

Lo que nos trae a nuestra historia.

Luego de semanas diciendo que esto es irrelevante, la Asamblea Nacional sostuvo una audiencia para discutir el tema. La primera cosa de la que hablaron fue del hecho que después de aprobar la ley se les olvidó poner a alguien a cargo de hacerla cumplir. Aparentemente no se le ha dicho a la policía que lo haga y el SENIAT dice que no tiene las herramientas para hacerlo. De manera que la ley es tan buena como el papel en el que está impresa, porque nadie pensó siquiera en conectar los puntos del cumplimiento de la ley. ¡Qué gobierno!

La segunda cosa que discutieron ayer fue el hecho que la tasa de cambio paralela no debería estar donde está, que es todo “especulación”, ya que CADIVI, el ente encargado del control de cambio está dando suficientes dólares a todos los importadores. Bueno, esto puede que sea verdad, pero para empezar no todas las importaciones reciben dólares y justo después de la elección del 3 de diciembre, 3.500 productos fueron colocados en una lista especial, que para ser importados se necesita presentar una certificicación que demuestre que no son producidos en Venezuela.

Pero más importante, ya hace bastante tiempo que el gobierno no les ha dado dólares a la tasa oficial a las compañías que desean repatriar sus ganancias, lo cual las está poniendo nerviosas a medida que el bolívar se devalúa, ya sea en el mercado paralelo o sencillamente porque la inflación cerró el 2006 con un incremento oficial del 17%, el más alto de Latinoamérica, y temen una o dos devaluaciones para este año.

Y eso por sí mismo crea un problema. El gobierno ha estado promoviendo una baja artificial de las tasas de interés, con el rendimiento de una letra del tesoro a 90 días actualmente por debajo del 4%, menos que el rendimiento de letras del tesoro estadounidense (actualmente sobre el 5%), mientras la inflación corre al 17%, bien por encima del IPC estadounidense. Por ello, las tasas de ahorro en Venezuela son profundamente negativas, lo que hace que la gente quiera… comprar divisas.

Y de allí es de donde proviene la llamada “especulación”.

Pero ellos culparon a la “oposición” y a los “especuladores”, pero obviamente nunca se les ocurrió culpar a las incoherentes y estúpidas políticas económicas del gobierno. Increíblemente, continuarán con el “espectáculo” en los próximos días, pidiéndole a un montón de gente que vayan a la Asamblea Nacional para ser “interpelados”. Entre ellos, la Asamblea invitará al presidente del Banco Venezolano de Crédito para preguntarle por qué se le ocurrió ir al Tribunal Supremo de Justicia a pedir la anulación de algunos de los artículos de la ley de ilícitos cambiarios. De nuevo, no se les ocurrió a los ilustres diputados que el Sr. García Mendoza, uno de los pocos hombres francos en el sector privado, pensara que los derechos de alguien estaban siendo violados por la ley o que la ley tenía demasiadas penas discrecionales, que es realmente de lo que se trata esa demanda. O incluso que Mendoza tuviera el derecho de ir al Tribunal si pensaba que algo es ilegal. De eso es que se trata el Imperio de la Ley. Pero de todas formas los diputados lo van a acosar.

Pero hoy la cosa se puso aun más rara cuando el nuevo presidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, así como ningún otro que el diputado Elvis Amoroso, el mismo que propuso la primera ley de ilícitos cambiarios, dijeron que querían investigar “de dónde” vienen los dólares que van al mercado paralelo, como si los 3,6 millardos de dólares en bonos argentinos, así como los 6 millardos de dólares en bonos estructurados, hubiesen salido de la nada. De hecho, el problema es que el gobierno no ha vendido nada desde más o menos el 10 de diciembre pasado, lo cual ha llevado a la fuerte alza de los últimos días y no todas las falsas razones que se les han ocurrido. Quizás deberían investigarse ellos mismos o dejar la grandilocuencia.

La verdad es que están atrapados en uno de los corolarios de The Devil’s Excrement: la trampa del político, que definí en esta bitácora el pasado septiembre:

Pero podría ser más aptamente llamada la Trampa del Político, porque les permite posponer decisiones importantes para fortalecer su popularidad al corto plazo, pero de alguna manera siempre termina explotándoles en la cara, con graves consecuencias que siempre son pagadas primero por el pueblo, por medio de devaluaciones, desempleo e inflación.

Y es una trampa, porque maldito si lo haces y maldito si no lo haces. Si permiten que el bolívar se devalúe se dispara la inflación. Si lo represan, la decisión tendrá que venir más adelante a una tasa mucho más alta, alimentando la inflación aun más.

Y así, todos querrían que el problema desapareciera, pero no va a desaparecer. Están atrapados por sus idiotas políticas económicas, que violan principios básicos de economía, lo cual se puede hacer, pero no por mucho tiempo. Esas violaciones han venido a atormentarlos y simplemente no hay forma fácil de escaparse.

Las propuestas son las usuales. La primera es cambiar la ley o hasta ilegalizar el mercado paralelo, lo cual disparará aun más la tasa de cambio. La segunda es más extraña y fascista, pero tan típica de su forma de pensar: prohíbasele a los medios publicar la tasa de cambio paralela. Desde luego, uno puede hacer que El Nacional, El Universal o hasta RCTV dejen de publicar la tasa de cambio paralela, ¿pero pueden evitar que publicaciones en internet, como Veneconomía, o esta página basada en los Estados Unidos [o el Liberal Venezolano] la publiquen?

Yo lo dudo, de tal manera que la Trampa del Político tal vez debería ser renombrada y llamada la Trampa del Tonto, pero me podría meter en problemas con eso, bajo la ley mordaza estaría insultando la llamada “majestad” del parlamento, o algún concepto igualmente extraño.

Publicado por Larry en El Liberal Venezolano

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Esta entrada fue publicada el 2007/01/28 por en Gobierno Bolicubano de Venezuela.
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